La Antimarcha (8 de marzo)

Acción En 2024, durante el Día Internacional de la Mujer, junto con el colectivo #TodasLasMujeresImportan y otras mujeres, decidimos hacernos presentes en la marcha del 8 de marzo desde la negativa a marchar. Como forma de protesta, ocupamos el espacio público a través del cuerpo y la inmovilidad.

Siete mujeres vestimos camisetas que, al reunirse, conformaban la frase: “El silencio de unas es el grito de otras”. La acción concluyó con un aullido colectivo, un grito dirigido a la negación y la hipocresía de ciertos discursos que se nombran feministas de manera selectiva, evidenciado de forma cruda a partir del 7 de octubre.

La antimarcha propone el no desplazamiento como gesto político: estar sin avanzar, hablar sin consignas y señalar aquello que se intenta callar. (previamente antes de salir a la calle hicimos una activación donde hicimos un atrapa sueños en donde cada una de las integrantes fue nombrando un deseo mientras se iba tejiendo un entramado de sueños colectivos).