La Grieta

La Grieta es un proyecto que reflexiona sobre la relación que sostenemos con la Tierra. Surge como un llamado urgente a replantear nuestra forma de habitarla: no desde la distancia ni la explotación, sino desde una cercanía consciente y respetuosa.

La grieta aparece como huella, como herida y como evidencia de una fractura —no solo del territorio, sino del vínculo que hemos construido con él. En ese quiebre también habita lo indecible: aquello que no ha encontrado lenguaje, la palabra silenciada que persiste bajo la superficie.

Es en esa tensión —entre lo visible y lo oculto, entre lo dicho y lo negado— donde la obra se sitúa. La grieta no solo separa: revela, expone y deja al descubierto aquello que ha sido contenido o ignorado.

Este trabajo se posiciona como un gesto de insistencia: recordar que la Tierra no es un recurso inagotable, sino el espacio común que nos sostiene. Una tierra compartida, atravesada por silencios, que exige responsabilidad, escucha y una forma distinta de relación.