La genealogía de la mirada

No existe nada que sea presente a sí mismo con independencia del otro en la constitución del mundo”

“No importa cómo salga la foto. Es la mirada del otro el que le dará valor”

                                                                                                                                            - Jacques Derrida -

 

Este proyecto pretende hacer una reflexión de la mirada a partir del aliento como el constructor del mundo, un mundo visible al ser nombrado por las palabras y que van a-pareciendo desde el soplido de vida que se impregna en la borra del café de una taza.

La mirada construye significado en lo mirado-accedemos al mundo con la mirada. Mirando nos explicamos el mundo y al tiempo le otorgamos un sentido, un significado, a diferencia del ojo, la mirada está cargada de subjetividad, por esta razón, la mirada extiende su sentido según los elementos que posea el vidente.

La taza de café es la analogía del lienzo en blanco en donde las pinceladas se dibujan en el aliento y el pigmento es la textura del café.

Para leer la taza debe de haber voluntad de mirar para indicarnos con éxito los símbolos y sus posibilidades, que en conexión con el lector se va creando un vínculo con el Otro y que desde la mirada se hacen cómplices.

Esta complicidad se da cuando el Yo es mirado por el Otro, haciéndolo presente. Entramando la comunión de la mirada creando su genealogía que crece enramada entre imágenes y conceptos para compartir narrativas intersubjetivas… ahí, donde el Yo, es el Otro.